La palabra “depresión” es algo muy común en nuestro vocabulario diario. A menudo, cuando tenemos un mal día o cuando estamos más cansados de lo habitual, utilizamos expresiones del tipo “estoy deprimidoo “tengo depresión” o “soy una persona depresiva”. La palabra depresión, en nuestro vocabulario cotidiano, expresa más un estado de ánimo pasajero, que lo que la palabra en sí implica. Realmente, la palabra depresión es mucho más que lo descrito anteriormente. Es un serio trastorno emocional, que afecta a nuestra forma de actuar, pensar y sentir.

¿Qué es la depresión? Síntomas, ¿Como superarla?

La depresión implica un cambio en como sentimos las emociones, es probable que aparezcan ganas de llorar, tristeza, así como otros sentimientos desagradables (irritabilidad, ansiedad…). También es normal tener un cansancio “crónico” o estar más cansados de lo habitual, pérdida o aumento del apetito, es decir comer más o menos que antes, lo mismo sucede con el sueño, dormimos más o menos. Aparece tensión muscular, opresión en el pecho y muchos más síntomas físicos.

Otra de las características es el cambio en el pensamiento, tendemos a ver el lado negativo de las cosas, nuestra autoestima se ve reducida y nos culpamos de las cosas que suceden. La vida carece de sentido y podemos creer que los demás no nos aprecian o rechazan. También hay pesimismo hacia el futuro.

Con todo lo descrito, es normal que nuestra forma de comportarnos vaya en consonancia con nuestros pensamientos y emociones, tendemos a reducir nuestra actividad.

Seguro que al leer este artículo te sientas identificado con muchos síntomas, ya que todos lo hemos sentido en mayor o menor medida a lo largo de nuestra vida, o cuando nos ha sucedido algo desagradable, pero para ser diagnosticado de depresión, es necesario tener gran cantidad de los síntomas, durante un periodo de tiempo razonablemente largo, es decir, todos estos síntomas los podemos sentir todos durante varios días, tras un suceso que nosotros consideremos importante para nosotros, por ejemplo, un accidente de tráfico, suspender un examen importante, la pérdida de un ser querido…esto se consideraría un bache ocasional y no depresión.

Para saber si tienes o no depresión es importante acudir a un especialista, para así evitar autodiagnósticos.

 

¿Cuánta gente tiene depresión? ¿Es muy común?

La depresión es un trastorno muy frecuente. Según las estadísticas, aproximadamente un 10-15% de la población, está o estará deprimida en algún momento de su vida. Es más común entre mujeres. Puede aparecer en cualquier momento, pero existen dos periodos críticos, que van de los 35 a los 45, y el otro periodo aparece después de los 60.

 

¿Por qué nos deprimimos?

 Las causas de la depresión son todavía desconocidas, existe una mezcla, entre un desajuste bioquímico del cerebro y el ambiente, es decir, una serie de cambios vitales, como puede ser pérdida de un ser querido, cambio de ciudad o país, enfermedad, pérdida o cambio de trabajo, nacimiento de hijos, problemas legales o económicos…

Cuando nos sucede un cambio vital es normal entrar en un periodo de tristeza, que nos permite adaptarnos a los cambios que se han producido, pero la forma en la que interpretamos dichos cambios, y nuestra forma de afrontarlos es la clave. Si tenemos herramientas suficientes lo afrontaremos con eficacia. En cambio, sino los sabemos afrontar con eficacia, entraremos en un proceso de depresión.

 

¿Por qué se origina la depresión?

 Ya hemos comentado que se puede producir por una pérdida de reforzadores, esta pérdida tiene que ser relevante para la persona. En muchas ocasiones la pérdida está clara, pero hay casos en los que esa pérdida están enmascarados por cambios aparentemente positivos.

Por ejemplo, un cambio de domicilio, la persona sigue realizando las actividades que llevaba a cabo antes de ese cambio, y aparentemente no existe una pérdida clara de reforzadores, pero tras investigar las causas, se observa como la persona, a pesar de haber mejorado económica y laboralmente, interpreta esos cambios como pérdida.

Pero, realmente a todos a lo largo de la vida nos sucede cosas que suponen una pérdida de reforzadores, en cambio, solo el 10% llega a ser diagnosticado de depresión, ¿cómo se explica esto?

Se explica por la vulnerabilidad psicológica de la persona hacia la depresión. Existen una serie de variables que predisponen a padecer una depresión:

  • El estilo de vida: es decir, aquellas personas que tienen una red de apoyo social, que realizan actividades agradables, están trabajando, tienen aficiones… son menos vulnerables a la depresión, ya que han perdido algo significativo, pero tienen otras cosas.
  • Otro factor de vulnerabilidad, es el estilo cognitivo, es decir, cómo pensamos. Si el contenido de esos pensamiento es inadecuado o exagerado, es posible que se produzca depresión tras la pérdida de reforzadores.
  • Déficit en habilidades sociales y resolución de problemas.
  • También existe una vulnerabilidad biológica.

 

 ¿Cómo se mantiene la depresión?

Ya hemos dicho anteriormente que se produce una pérdida de reforzadores, es decir, una pérdida de algo significativo en nuestra vida (pérdida de un ser querido, de un trabajo, problemas económicos, legales, con los hijos, amigos, familiares…). Esta pérdida se percibe como algo catastrófico, por lo que tiene un gran impacto psicológico y produce un gran dolor emocional. Este dolor, se manifiesta en dos cambios importantes: pensamientos negativos (“¿por qué a mí?, es por mi culpa, soy lo peor…”), sensaciones emocionales y físicas desagradables (ganas de llorar, problemas en el sueño, en la alimentación, disminuye la capacidad de disfrutar, no tenemos ganas de hacer nada…).

Como consecuencia de los pensamientos negativos y de las sensaciones emocionales y físicas aparece la inercia y con ello, dejamos de hacer actividades, que antes eran placenteras para nosotros, por ejemplo, dejamos de salir con amigos, de hacer nuestras aficiones, nos vamos aislando cada vez más. Cuando nuestros pensamientos se tiñen de negro y nuestro estado de ánimo está bajo, lo que menos nos apetece es hacer cosas.

Primero se abandonan aquellas actividades que producen placer (salir con amigos, estar con la familia, hacer deporte…) y con el tiempo, sino rompemos el círculo vicioso, se van abandonando también las actividades obligatorias (trabajo, hijos, familia…). Al dejar de hacer las cosas que nos producen placer, nuestro estado de ánimo seguirá viéndose resentido. Y se irá reforzando aún más.

Por lo tanto, la depresión se está manteniendo por dos cosas, los pensamientos negativos, que nos están llevando a tener emociones dolorosas y por otro lado, la disminución de actividades placenteras. Al tener los pensamientos negativos y por consecuente sentirnos tan mal, es normal, no tener ganas de hacer nada, por lo que se acaban rechazando los planes, a corto plazo, esto produce placer o alivio, pero a largo plazo produce quizás más dolor.

 

¿Funciona tomar antidepresivos?

  1. Los datos avalan esta respuesta, ya que entre el 60-70% de personas que toman antidepresivos, mejora. Los antidepresivos mejoran las sensaciones corporales desagradables, por lo que es necesario llevar a cabo un tratamiento psicológico, ya que si se sigue actuando de la misma forma, y no se aprenden estrategias para manejar el malestar, la probabilidad de recaída es muy elevada. Como ya hemos dicho, su uso es recomendable, pero no es obligatorio. Los datos demuestran que en gran cantidad de casos, con un tratamiento psicológico es más que suficiente.

 

Depresión el vacío

 

¿Hay diferentes tipos de depresión?

 Si, hay diferentes tipos de depresión. Son las siguientes:

  • Trastorno desregulación perturbador del estado de ánimo: se trata de niños que presentan irritabilidad crónica y rabietas severas tres o más veces a la semana. Presentan rabietas, irritabilidad, arrebatos y berrinches fuertes durante más de un año. Normalmente tras una rabieta los niños vuelven a seguir jugando o hacer lo que estaban haciendo, en estos casos, los niños permanecen enfadados durante la mayor parte del día. Y debe darle al menos en dos de los tres entornos del niño, es decir, casa, colegio y con los amigos.
  • Trastorno depresivo mayor recurrente o único: La depresión mayor o severa se caracteriza por la presencia de síntomas depresivos durante al menos dos semanas con cambios con respecto a la actividad previa.
  • Trastorno depresivo persistente (distimia): Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día de la mayoría de los días durante un periodo de al menos dos años. Es lo que se podría conocer como depresión crónica.
  • Trastorno disfórico premenstrual: aparición de los síntomas depresivos antes de la menstruación.
  • Trastorno depresivo inducido por sustancias/medicamentos
  • Trastorno depresivo debido a otra afección médica
  • Trastorno depresivo especificado o no especificado

 

¿Existe la depresión infantil?

La depresión también afecta a los niños. La falta de madurez hace que sean más vulnerables y se les hace más dificil describir los síntomas depresivos. Según la Organización Mundial de la Salud un 3% de la población infantil padece depresión.

 

¿Y la depresión post-parto?

Tras el parto se producen grandes cambios hormonales que afecta al estado emocional de la madre. La depresión post-parto, que no afecta a todas las madres, se explica por la pérdida de reforzadores, es decir, por todos los cambios que se producen con el embarazo y el nacimiento del niño.

 

¿Existe la depresión laboral?

La depresión puede llegar a afectar laboralmente o el trabajo puede ser una de las causas de la depresión, es decir, cuando estamos bajo un periodo de estrés en el trabajo, donde es necesario conseguir ciertos objetivos, sino sabemos manejarlo, puede aparecer. También si el ambiente de trabajo no es el deseado, si se dan continuas peleas o conflictos entre los trabajadores…

 

¿Cuáles son los trastornos con los que se puede confundir la depresión?

Se puede confundir con:

  • Los trastornos de ansiedad
  • Los trastornos de adaptación.
  • Trastornos esquizofrénicos.
  • Demencia o pseudodemencia
  • Trastorno bipolar.
  • Reacciones normales del duelo.
  • Trastornos sexuales.

 

¿Qué es la depresión endógena?

Este tipo de depresión se refiere a aquella que se produce sin pérdida de reforzadores. Es decir, tiene origen biológico, dónde el encéfalo presenta problemas a la hora de segregar serotonina. Suele ser como consecuencia de alguna enfermedad.

 

¿Cómo salir o superar la depresión? ¿Cómo tratar la depresión?

Normalmente tenemos mucho miedo a ponerle nombre a lo que pasa, cuando debería ser al contrario, al ponerle nombre podemos establecer un tratamiento efectivo. Como ya hemos dicho antes, normalmente la depresión no suele ser crónica, por lo que existe solución. Es importante no tomar la depresión como un enemigo, ya que no es ningún virus o bacteria: la depresión somos nosotros mismos. Al luchar contra ella, puede ser que estemos consiguiendo el efecto contrario.

Entre los tratamientos de la depresión está el farmacológico y el psicológico. Cuando nos encontramos con síntomas de depresión leves o moderados, normalmente con el tratamiento psicológico es suficiente. Con respecto al tratamiento farmacológico, existen opiniones a favor y en contra. En contra, dicen que puede aparecer cierta dependencia, y también pueden aparecer efectos secundarios, además ayuda solo a reducir los síntomas, pero no va a la raíz del problema. A favor, muchas veces es necesario un tratamiento farmacológico, para así, una vez estabilizados los síntomas comenzar con un tratamiento psicológico, ya que en este tratamiento se exige una participación activa, por lo que debido a la inercia producida por la depresión puede ser difícil sin la ayuda farmacológica.

Es decir, con todo lo expuesto anteriormente queremos decir que, los fármacos pueden ser positivos para estabilizar a la persona, pero es importante recalcar, que no podemos hacer uso de ellos al notar el menor síntoma.

Lo más usual, es que nos deprimamos por como pensamos, como vemos el mundo y nuestro entorno, por lo que en este caso los fármacos nos pueden ayudar, pero no van a cambiar nuestra forma de pensar, es por ello la importancia de llevar a cabo un tratamiento psicológico.

 

¿Qué podemos hacer para prevenir la depresión?

Cuando notemos los síntomas durante un periodo de tiempo, es recomendable ponerse en manos de un profesional, pero para evitar llegar a este punto, podemos prevenir su aparición, como con el resto de trastornos psicológicos con la depresión también es importante, hacer deporte, tanto por salud física como psicológica, llevar una dieta equilibrada, evitar alcohol y drogas.

Es importante tener una vida social activa, evitar aislarnos es muy positivo, ya que nos da un apoyo social necesario e importante. Tener una afición o varias es un gran protector ante la depresión.

Evitar comparaciones con los demás o dedicarle más importancia de la necesaria al que pensará la gente sobre nuestros actos ayuda también a prevenir la depresión. Acepta y perdónate por tus errores y felicítate por tus logros. Es importante aprender a ponernos metas realistas y no ser muy exigentes con nosotros mismos, admitir que todos cometemos errores, y tomarnos el error como una forma de mejorar y solucionar un problema.

Como ya hemos dicho anteriormente, el dolor y sufrimiento son parte del ser humano. Todos en algún momento de nuestra vida, vamos sentirlos. Somos diferentes, y es por eso, que es muy difícil entender cómo vive cada persona un mismo suceso, pero todos estamos hechos del mismo material, por lo que vamos a reaccionar de una forma más o menos parecida. Lo que diferencia a unos de otros son las características culturales y sociales.

Y ya para terminar, nos gustaría dejar las siguientes pautas:

  • Al igual que nosotros no somos ni buenos ni malo, ni tristes ni alegres…sino que depende del día, de la situación y de la persona. Lo mismo sucede con la vida, a veces es bonita, otras difícil, otras fácil, otras aburrida…es decir, la vida es como nosotros queramos vivirla.
  • Es importante no patologizar TODO, y tener en cuenta que: la tristeza, desinterés, apatía… son sentimientos humanos y TODOS los experimentamos en algún momento de nuestra vida.
  • Acostumbrarnos a vivir con las incertidumbres e inseguridades, no tomarlas como algo que no nos deja disfrutar, sino como algo que nos mueve a buscar soluciones.
  • A menudo, tras sufrir un revés importante en nuestra vida, queremos sentirnos bien al momento, cuando es necesario pasar por un periodo de adaptación, es decir, en muchos casos el estar mejor es cuestión de tiempo.
  • Muy importante, recordar que no es lo que nos sucede lo que nos deprime, sino la INTERPRETACIÓN que hacemos de esa realidad.
  • Lucha contra la inactividad, ya que ésta es la mejor amiga de la depresión. Oblígate a hacer cosas aunque no tengas ganas.
  • Dejar la toma de decisiones para otro momento, ya que cuando estamos pasando por un proceso depresivo, no es el mejor momento.
  • La depresión nos hunde y pensamos que nunca saldremos adelante, y que el estado actual es para siempre, pero NADA ES IRREVERSIBLE.

Con todo lo expuesto anteriormente, tiene que quedar claro, que para saber si tenemos o no depresión, es necesario ponernos en manos de un especialista, para poder ponerle solución.

Más Vida Psicólogos. Itziar Villalba. Psicóloga Sanitaria.

2017-09-21T16:48:34+00:00

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